Katsumi Mamine

Katsumi Mamine

Katsumi Mamine (1944-2021) fue quien, desde 1972, desarrolló la actividad seitai en Barcelona. Desarrolló su labor siendo fiel al planteamiento de su maestro, Haruchika Noguchi.

Además de realizar la orientación individual a miles de personas entre 1972 y 2020, difundió la práctica y el estudio del seitai entre sus alumnos. Durante muchos años revisó el lenguaje con el que Noguchi expone el seitai y lo adaptó a la cultura occidental con una perspectiva innovadora.

El cuerpo és... és una exposició resumida de l’ensenyament del gran mestre que va ser Haruchika Noguchi, segons el concepte que me format al llarg d’aquests darrers vint-i-dos anys.

Mirar la vida. A lo largo de toda su existencia Noguchi no hizo otra cosa que mirar directamente la vida y hablar de su sentido profundo.

¿Qué significa el seitai? Seitai traducido literalmente significa "el cuerpo regulado"; sin embargo, no considera cómo regularlo. A lo largo de los siglos se han elaborado numerosos conceptos artificiales acerca de la naturaleza del cuerpo; el seitai le devuelve su sentido original y lo contempla en cuanto se regula por sí mismo. En realidad, el cuerpo es un ser vivo, y nada más.

Fragmentos del Prólogo de El cuerpo es…

A pesar de los muchos conocimientos que hemos acumulado acerca de nuestro entorno y de nuestro organismo, no podemos responder adecuadamente a las complejas situaciones de nuestra vida. Porque aún no hemos logrado comprender nuestra manifestación espontánea.

El progreso sin precedentes, que la humanidad ha experimentado desde hace un siglo, ha generado nuevas y complejas realidades y necesidades, tanto sociales como personales, acerca de la vida y de la salud. Los múltiples y sólidos conocimientos que hemos acumulado y que seguimos generando no son suficientes para encontrar respuestas satisfactorias. Se ha hecho más que evidente el gran vacío del que adolece la cultura sobre la comprensión de la naturaleza humana y de la manifestación que nace directamente de ella. Sin esta comprensión, cualquier conocimiento pierde gran parte de su significado y valor porque no puede integrarse coherentemente con los demás.

Tanto la cultura occidental como la oriental nos han enseñado, de diferentes maneras, cómo hay que y no hay que usar o dirigir nuestra manifestación espontánea, que surge directa y constantemente de la vida del organismo-instinto de cada ser humano y qué es el origen de la conducta humana, de sus conflictos y de nuestra vida-salud. Como han perseguido su dominio, han dejado en un segundo plano la comprensión de la naturaleza humana en sí misma.  

Fragmentos del Prólogo del libro Seitai, una nueva comprensión de la naturaleza humana.

Pero existe también otro asunto pendiente: un mayor y mejor respeto a la naturaleza del propio ser humano, o sea, a la nuestra y a la mía. Naturalmente, cada individuo lo muestra al expresarse mediante cualquiera de las tantas y tan magníficas herencias culturales; las palabras, la literatura, la filosofía, la religión, la ciencia, la música, la danza, el deporte, el arte, la cocina y muchas otras, que existen tanto en Occidente como en Oriente.

Pero aquí nos referimos al acto de cultivar directamente nuestro yo en su condición natural. Pues cuando ésta no se expresa, la inmensa fuerza vital se estanca internamente y sufrimos sus consecuencias, que suponen el conflicto interno, aún estando en un entorno normal, hoy incluso en las mejores condiciones.Crudamente, este es el principal problema del hombre moderno.

Fragmentos del Prólogo del libro Naturaleza humana y SEITAI.